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A veces pienso...

La Jiménez y los piratas

Publica hoy Iblnews la pachanga que ha montado María Jiménez para protestar contra la piratería de los cederrones musicales. De una iniciativa original y curiosa, como regalar con la compra de su último trabajo un cederrón virgen para la copia privada que permite la ley, junto con el mensaje copiame, pero no me violes, ha pasado al esperpento.

Su actuación perfectamente meditada de hoy como campaña publicitaria hace pensar que su disco no se vende no porque se piratee, sino simplemente por que no gusta, y mucho menos al público que suele piratear de forma privada.

Para una señora, ya algo mayor, que se pasea sin pudor por cuantos programas de televisión la requieran, previo pago de su tarifa; a desnudar su alma con las mayores bajezas y vilezas de su vida personal, lo de hoy ha sido una tontería, inclusive la que ha montado hasta que Esperanza Aguirre la ha recibido.

Personalmente no compraré, ni piratearé, ni escucharé conscientemente música de semejante señora que no ha dudado en defender el consumo de cocaína en público. Demasiados seres humanos he visto destrozados por la droga en mi vida, y las cosas que hacen para obtenerla para tratar esos temas con tanta estúpida frivolidad.

Y mira que su excontrario me cae simpático: golfo, sinverguenza y demasiado machista; pero parece sincero.
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1 comentario

Danuto -

A mí siempre me ha parecido una ¿artista? sobrevalorada, pero claro, como los parabienes se los dan sus amiguetes, así cualquiera. Pero si sólo ha vuelto a la vida pública gracias a un disco que no es suyo (la cabra mecánica) y a las imbecilidades del corazón, como dices.

Vamos, que ya puede hacer espectáculos promocionales, porque calidad no es lo que le sobra. Morro, sí, así que es lo único que puede aprovechar.

Saludos
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